Obama colapsa su mundo – Aníbal Romero

 Aníbal Romero 

El brillante parlamentario inglés J. Enoch Powell dijo una vez que “todas las carreras políticas terminan en fracaso”. Ahora bien, no todos los fracasos son iguales. Algunos son más impactantes y significativos que otros, y el de Barack Obama es un fracaso de grandes proporciones.

Hace dos semanas, la respetada y prestigiosa encuestadora norteamericana Quinnipiac publicó sus más recientes resultados, según los cuales Obama es evaluado como el peor Presidente que ha tenido Estados Unidos en el período posterior a 1945. Un 45% considera que EE UU estaría mejor si Romney, en lugar de Obama, hubiese sido electo hace dos años, frente a 39% que piensa lo contrario. Las evaluaciones negativas de Obama en cuestiones centrales de su gobierno son claras: 55% frente a 40% desaprueba su manejo de la economía; 58% frente a 40% juzga negativamente su desempeño en el sector salud, en tanto que un abrumador 57%, frente a 37%, emite una opinión crítica sobre la política exterior del actual Presidente.

Quizás algunos se sorprenderán con esto. En su momento, como recordarán lectores con buena memoria, advertí que la elección inicial de Obama, y su reelección, se sustentaron en espejismos sentimentaloides e ilusiones sin base, y que las consecuencias de tales actitudes serían el desencanto y la frustración. La prensa internacional, en Estados Unidos, Europa y América Latina, ampliamente controlada en el plano ideológico por la izquierda biempensante, se encargó de construir una muralla protectora alrededor de Obama, muralla que impidió –y todavía lo logra a medias—un juicio ponderado sobre el personaje, su trayectoria y sus ideas. Y hay que decirlo: el hecho de ser un político de color fue factor esencial en sus dos victorias electorales, más allá de los criterios que usualmente se utilizan para evaluar a un candidato.

Recuerdo que pocas semanas antes de la elección de Obama en 2008, un importante empresario radicado en Estados Unidos, muy influyente en círculos de poder de ese país, me dijo que si Obama no era seleccionado se iba a producir una protesta masiva y posiblemente violenta de afroamericanos en ciudades como Detroit, Los Ángeles y Washington DC, entre otras. Honestamente ignoro si tal percepción era cierta y bien fundamentada, pero recuerdo que entonces pensé: ¿Hasta aquí ha llegado la democracia en Estados Unidos? ¿Resulta que la persistencia obsesiva del tema racial impone condiciones a los electores, que casi se ven forzados, así sea inconscientemente, a decidir su voto en función de soterradas amenazas de violencia callejera?

Es muy grave que numerosos norteamericanos continúen arrastrando un complejo de culpa por lo ocurrido en el pasado; y es muy grave que no pocos afroamericanos sigan llevando consigo un ansia de pasar facturas por ese pasado a nuevas generaciones, a las que resulta injusto, aparte de absurdo, cobrar el dolor de la esclavitud y la discriminación.

Lo más paradójico de todo esto es que no pocos entre aquellos que, con razón, se oponen a discriminar y juzgar a los seres humanos por el color de su piel, actúan precisamente de esa forma cuando se trata de Obama, ejerciendo una especie de “racismo al revés”: Obama es presuntamente intocable pues es un hombre de color. Esto también me parece condenable, y surcando ese camino Estados Unidos acabó por elegir a una persona sin experiencia, un verdadero iluso, que fue llevado de la mano por un “establishment” acosado por sus complejos de culpa a ocupar la Presidencia de un gran poder.

La prensa de izquierda biempensante se encargó de tender un manto sobre los estrechos vínculos de Obama con elementos extremistas, colocados en los márgenes de la política estadounidense; de pasar de igual modo por alto que un hombre sin experiencia alguna de gobierno, que había sido apenas un “organizador comunitario” en la turbia vida política de Chicago, y cuyos dos años en el Senado se habían caracterizado por su casi perenne ausencia del hemiciclo, fuese escogido para guiar a un país clave en momentos cruciales. Poco o casi nada se debatió el hecho que Obama hubiese dirigido una importante revista jurídica en Harvard (Harvard Law Review) sin jamás haber publicado un artículo académico (y tampoco lo hizo como Director de la revista), o que aún no se conozcan sus calificaciones académicas, que siguen bajo llave en los archivos de Occidental College, Columbia, y Harvard.

En 2008, en diversos artículos y entrevistas, alerté acerca de Obama, sobre su carencia de experiencia, su visión quimérica del mundo, su tendencia a culpar a su propio país por los problemas en lugar de considerarle una fuerza positiva para su solución. Dije que los planes de Obama en materia económica equivalían a tomar el camino del socialismo europeo, precisamente cuando este último empezaba a fracturarse y poner de manifiesto sus profundas fallas estructurales. De hecho, las políticas económicas de Obama han multiplicado el desempleo, especialmente entre los afroamericanos. Sostuve, por otra parte, que Obama representaba una desorganizada y seriamente perjudicial retirada estratégica de Estados Unidos con respecto a los asuntos mundiales, retirada que produciría aún mayor inestabilidad y el peligro de nuevas y graves guerras. En particular señalé que Obama iba a significar una pérdida de brújula por parte de Washington con relación a su papel y misión en el mundo.

Creo que los hechos han corroborado el referido diagnóstico, y me excuso ante los lectores por esta enumeración presuntuosa. El tiempo ha demostrado que Obama no es el Mesías que construyeron sus seguidores, y que sus quiméricas propuestas no fueron las profecías bíblicas creídas por millones de ilusos e ingenuos alrededor del planeta.

Obama pretendió congraciarse con el islamismo, y el resultado de su debilidad y confusión es un Medio Oriente más anarquizado que nunca, con un Estado islamista radical en formación, los aliados tradicionales como Egipto traicionados, Israel acorralada, Irak y Afganistán abandonados, Libia convertida en un caos, y Al Qaeda, organización a la que Obama había declarado “casi destruida y huyendo”, más fortalecida que nunca.

En vez de “recomenzar” la relación con Rusia, según lo anunció en su momento la también confusa y extraviada Hillary Clinton, vemos hoy a Putin resucitando a la URSS con otro disfraz. La blandenguería Obamista ha enajenado a Japón, Corea del Sur y Taiwan, que empiezan a rearmarse en serio y a pensar en el arma atómica, en tanto que China proyecta sus ambiciones sobre un continente asiático estremecido por la retirada estratégica de Washington. Tan grave es el deterioro en la posición geopolítica de Estados Unidos, que Obama está cercano a echar por tierra el gran logro de Nixon y Kissinger, y, de manera contraria, juntar a Rusia y China.  A este sombrío panorama en ciernes hay que añadir la reciente expulsión del jefe de la estación de la CIA en Berlín, capital en la que ya empieza a discutirse la posibilidad de un acercamiento entre Alemania y Rusia a expensas de Washington. ¡Bismarck debe estar riéndose desde el infierno!

Y no puedo dejar de lado a Venezuela. El gobierno de Obama ha traicionado la democracia y la libertad en mi país. Ante la patente y sistemática violación, por parte del régimen “bolivariano”, de todos los principios que alguna vez hicieron grande a Estados Unidos, y olvidando por completo lo que significó el compromiso democrático de Venezuela frente al comunismo castrista, Washington ha respondido al dominio cubano sobre Venezuela con la futilidad, la banalidad, la torpeza y los gestos vacíos de un gigante de pacotilla, haciéndose casi siempre de la vista gorda, mirando a otro lado, esperando que algún milagro ocurra en la devastada tierra de Bolívar, permitiendo a la vez que la OEA pase de ser un ente más o menos inocuo para convertirse en una verguenza irredimible.

Barack Obama, adulado hasta la saciedad en medio de la “bobalización” global, acabó por creerse lo que de él decían. Su afanosa búsqueda de la aprobación de todos le ha dejado crecientemente solo. Su mundo de fantasías colapsa pues Obama olvidó el sabio consejo de Maquiavelo: para un político, en especial para el jefe de un gran poder, es mil veces preferible ser temido a ser amado.

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Un cementerio de posibilidades – Fernando Egaña

 Fernando Luis Egaña

El que en Venezuela se haya malbaratado la oportunidad de desarrollo más importante de nuestra historia, a lo largo del siglo XXI, es un hecho tan indiscutible, que hasta la hegemonía causante de ello lo reconoce, al momento que proclama “sacudidas completas” o “reestructuraciones totales”.

Si todo necesita con urgencia ser cambiado a fondo, es porque nada funciona, y si nada funciona, después del equivalente a mil quinientos millardos de dólares en ingresos fiscales en tres lustros, entonces es inevitable concluir que las brillantes posibilidades fueron dilapidadas y están sepultadas bajo el peso de una hegemonía despótica y depredadora.

Alguien dijo hace unos cuantos años que “Venezuela estaba condenada al éxito”. La realidad no parece corresponderse con esa afirmación. Pero el extremo contrario tampoco es verdadero: no estamos condenados al fracaso. Y no lo estamos por la sencilla razón de que la experiencia histórica lo demuestra.

No de una manera uniforme, desde luego, y ni siquiera de una manera predominante, pero cómo negar que nuestro país ha sido capaz de impulsarse, renovarse y desarrollarse en diferentes períodos de su trayectoria nacional. En especial, por cierto, cuando el pesimismo espesaba y no se veía que el futuro pudiera ser promisor.

Ahora estamos en una de esas encrucijadas. La política en un tremedal. El Estado confiscado. La economía desbaratada. La sociedad violentada. Caramba que uno mira con ojos de buscar horizontes auspiciosos y es muy difícil encontrarlos. La metáfora de Luis Ugalde de que estamos es un quirófano, es muy acertada, no sólo por lo que dice del presente, sino por lo que pasaría si no se opera…

La idea de una crisis humanitaria en Venezuela, ya dejó de ser una idea para irse convirtiendo en una tragedia que se va diseminando por el tejido de la nación. La cifra roja de 25 mil homicidios por año debería ser suficiente evidencia al respecto. Ahora bien, a pesar de todo ello, ¿el país tiene fuerzas para superar esta mega-crisis? Sinceramente creo que sí.

Pero no un sí que esté a la vuelta de la esquina en términos de esfuerzos y lucha contra las dificultades. Más bien un sí que puede construirse porque la profundidad y extensión de la crisis hace que la alternativa sea o salir de ella o terminar de perder la viabilidad como país independiente. Se trata, por ende, de una crisis extrema, de una crisis existencial.

Pero de ella no se saldrá con el continuismo del presente. Eso es obvio. También es obvio que tenemos mucho menos recursos que hace pocos años, tanto porque decenas de miles de profesionales se han ido del país, o porque la infraestructura económica se encuentra gravemente deteriorada, o porque la república se encuentra hipotecada hasta en sus yacimientos de petróleo, y su credibilidad es mínima; o porque la anomia –la corrosión de la vida social y el auge de la violencia criminal—se ha empoderado de nuestra patria.

Hay que recorrer ese camino que nos lleve de un cementerio de posibilidades, a un país de posibilidades que se vayan transformando en realidades provechosas. Venezuela lo ha hecho, con sus altos y bajos, en otras etapas de su historia. Y puede volver a hacerlo. Y es que la alternativa es que deje de ser un país viable y capaz de ofrecer una vida humana a su población. Y eso no puede ni debe ser una alternativa.

flegana@gmail.com

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¿Hay persecución en la UCV? – Agustín Blanco Muñoz

  Agustín Blanco Muñoz 

EN ESTE EXPAÍS YA NO SORPRENDE LA ARBITRARIEDAD

Cuando el funcionario de la Dirección de Seguridad de la UCV nos informa que, por orden superior, no podía permitir nuestro ingreso a la Sala “E” de la Biblioteca Central, para la realización de la actividad semanal de la Cátedra Pío Tamayo, no nos sorprendió. Porque en este expaís, y su correspondiente universidad, hay que estar preparado para ser objeto de todo tipo de arbitrariedad.

El procedimiento en este caso no reporta novedad.  Es el mismo que se utiliza a nivel policial. Se nos dijo: cumplimos órdenes superiores. ¿Pero quién exactamente dio la orden? Se asomó entonces la palabra “Directora”, como se refería hasta hace poco a quien estaba al frente de la Biblioteca Central de la que depende la Sala “E”.

EL GRAN CULPABLE: FUENTEOVEJUNA

¿Pero dónde se encuentra ella? No, ya se retiró, contáctela mañana. Entonces el pensamiento se nos fue hacia el asesinato del Comendador y la aparición del gran culpable Fuenteovejuna. Y seguramente al final resulta que  también es el autor de este incalificable comportamiento.

¿Pero hasta cuándo tendrá este sujeto tantos poderes para disponer de vidas y situaciones?  ¿Y puede una institución alcanzar un nivel de  creación,  aporte y  trascendencia por este camino?

EL CIERRE SE NOS APLICA DESDE EL 2012

A la hora de escribir esta nota, la CPT, creada el 04 de octubre de 1983 en acto presidido por el Rector Fundador, Dr. Carlos Alberto Moros Ghersi, está clausurada por “orden superior”. No recibimos comunicación procedente de alguna instancia ucevista. Sólo escuchamos la voz del funcionario de la Vigilancia UCV.

Pero nada de esto nos resulta extraño. Conocemos la manera de comportarse de las actuales autoridades universitarias. El cierre  que ahora se nos aplica data del año 2012, cuando informalmente se nos deja saber que, por razones presupuestarias, será difícil mantener el servicio de iluminación, sonido, aire y grabación para las actividades que realiza la CPT cada lunes entre  6 y  8 pm.

Por esto el 31/10/12 le propusimos a la profesora Antonieta Alarios, Gerente de Información, Conocimiento y Talento de la UCV, de quien depende el espacio, que la Cátedra, a pesar de no contar con presupuesto, estaba dispuesta a correr con el costo. No se nos respondió. Y en la práctica logramos algunas ayudas que nos permitieron seguir el trabajo aunque con dificultades crecientes.

PROPUSIMOS SUFRAGAR LOS GASTOS SIN OBTENER RESPUESTA

Pero este precario equilibrio se rompe en abril de este año cuando el técnico Arquímides Cabeza nos informa que no prestará más servicio sin el correspondiente pago. Por ello enviamos nueva comunicación a la profesora Alarios en la cual proponemos pagar el costo y que el mismo se descontase de la remuneración mensual que reciben los responsables de la CPT por su condición de Profesores Titulares de esta casa de estudios.

Y AHORA SE NOS CALIFICA DE ‘ENTE EXTERNO’

A esto nos responde textualmente la docente: …“Dentro de nuestra normativa no se contempla la contratación de uno de nuestros empleados por un ente externo a la UCV”…Al llegarse a este punto es más que evidente que no hay líneas de encuentro sino de choque. Ahora se califica de “ente externo” a una Cátedra Libre de extensión, investigación y publicaciones que ha trabajado en la institución por 30 años continuos.

Leímos este mensaje como el preludio o anuncio de otras acciones. Por ello no nos sorprendimos ante el cierre de la Sala el lunes 14/07/14. La indignación fue inevitable. Y no por considerarlo un ataque personal, sino por  evaluarlo como un acto de violencia contra la propia institución.

EN EL RECTORADO DE TRINO DÍAZ SE LE NEGÓ EL NOMBRE DE PÍO TAMAYO A LA SALA E

Una violencia que tiene una larga historia. En el rectorado de Trino Díaz propusimos que la Sala E llevase el nombre de Pío Tamayo y después de muchos encuentros y desencuentros se bautizó el  espacio como Francisco de Miranda, porque allí habría de inaugurarse una Cátedra bajo ese nombre que aún no existe.

El año 2011  cuando se habilitó lo que se llamó como nueva Sala E propusimos a las autoridades para la misma el epónimo de nuestra Cátedra. El Dr Nicolás Bianco, vicerrector académico pidió a los universitarios Rómulo Lares y Alfredo Avella, el 27/10/11 que le entregasen las firmas que habían recogido en apoyo a nuestra proposición porque él se comprometía a aligerar el asunto en el Consejo Universitario. La materia va para tres años y no ha habido respuesta.

EL SILENCIO ADMINISTRATIVO ES DE HECHO UN DESCONOCIMIENTO

Un silencio administrativo que no puede ser interpretado sino como un desconocimiento. Y eso permite que las dos Salas sean portadoras del mismo nombre.

Otro acto de pequeñez humano-académico-espiritual, con miras al desconocimiento de esta Cátedra, es el silencio de las autoridades al cumplirse y celebrarse sus 30 años. Ni una letra. Para ellos no existimos. No es que nos importe. No trabajamos para reconocimientos. Pero hay obligaciones institucionales que no se pueden eludir a menos que se tenga motivos bien fundados.

¿Y por qué ocurre esto? Todo parece tener como punto de partida una desavenencia, que denunció públicamente la dirección de esta Cátedra, con el entonces equipo de candidatos que ahora ejercen como autoridades, al negarse el mismo a asistir a un segundo Foro Rectoral al cual se había comprometido.

A LA CPT SE LE HA APLICADO LA POLÍTICA DE LA PERSECUCIÓN

Desde ese momento se ha aplicado a la CPT la política de la persecución. Por ello no ha habido una disposición para proporcionarnos un mínimo de condiciones de trabajo. En los últimos meses hemos sesionado con medio alumbrado, sin aire acondicionado, sonido ni grabación.

Y lo último que se le ocurre a quienes actúan como propietarios de la UCV es calificarnos de “ente externo”. 

PARA EL VICERRECTOR BIANCO LA PROBLEMÁTICA FUE GENERADA POR TERCEROS

Pero a la hora de finalizar esta nota (16/07/14 10am), un asiduo de la CPT nos pide revisar un twit de @NBiancoucv que alude al cierre ordenado “desde arriba”, que dice: “La problemática generada por terceros ha sido subsanada. Cátedra Pío Tamayo prosigue. UCV plural.”

El lunes 14/07/14 dirigimos comunicación a la profesora Alarios y hasta el presente no hemos recibido respuesta. Y en una llamada telefónica que me hiciese al anochecer del 15/07 le informamos que toda conversación para buscar una salida al cierre, pasa por la respuesta formal a la comunicación enviada. Ella adelantó que no dio la orden de impedir las actividades de la CPT y que averiguaría de dónde salió la misma.

¿SE MANTENDRÁ LA TESIS DE LA FALTA DE PRESUPUESTO?

El Vicerrector informa que todo está subsanado. ¿Habló, se reunió o  comunicó con las partes implicadas en el asunto? ¿Cuáles son las condiciones o cláusulas que se acordaron para subsanar la situación de cierre a la CPTamayo?

¿Se mantendrá la tesis de que no hay recursos para pagar el técnico que proporcione el servicio requerido y que no se puede contratar con un “ente externo”? ¿Todo quedará supeditado a la próxima aparición de un “tercero” que toma decisiones por encima de las autoridades de esta UCV?

NO NOS QUEDAREMOS A LA ESPERA DE QUE UN NUEVO FUENTEOVEJUNA NOS DECRETE EL CIERRE DEFINITIVO

Y  conste, no se trata de un comportamiento intransigente sino clarificar la situación, establecer responsabilidades y buscar soluciones. Pero no se puede partir de que no ha pasado nada y que el próximo lunes nos reintegramos a nuestras actividades ordinarias hasta la reaparición de un “tercero” -Fuenteovejuna- que nos dará la muerte del cierre definitivo. ¡Que historia amigos!

@ablancomunoz / abm333@gmail.com

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La era de las falsificaciones – Teódulo López Meléndez

 Teódulo López Meléndez 

Venezuela sigue empeñada en las mismas discusiones, en un ritornelloocioso que no es más que tapaderas del vacío.

En Venezuela no se hace política, se hace albañilería. Se ha convertido al país en una mezcladora  de cemento en medio de la paradoja de que cemento no hay. La astucia, los cambios de traje, los retrocesos que muestran una ambición desmedida, se disfrazan de “planteamientos a discutir” cuando no son más que parches como en la vieja historia de aquel que metía los dedos en los huecos de la represa para evitar su colapso.

Se exige discutir las excusas y los acomodos como si de novedosas tesis de salvación nacional se tratasen.  Hasta las acusaciones semejan cucharadas de albañil tratando de corregir una pared derruida.

El país no requiere albañiles frisando. El país requiere de grandes movimientos mientras está pleno de albañiles. El país requiere de ideas, no de simulacros. El país requiere de obras de alta ingeniería inteligente, no de remiendos. El país no necesita distraccionistas lanzando al aire bolos para recoger en las esquinas algún émulo.

El país requiere la suplantación de los falsificadores. He hablado de las modificaciones sufridas por las tablas de dividir y multiplicar. Aquí mientras se dice sumar se resta. Es menester un gran fraccionamiento, que cada quien salga de donde no debe estar, para confluir en la evidente necesidad de ofrecer al país una nueva alternativa contra su anquilosamiento en un gobierno de fingimiento y parches y de una oposición de fingimiento y parches.

Aquí se amontonan todas las vaguedades, desde “salidas constitucionales” hasta monumentos religiosos argüidos como atractivos turísticos, desde repentinos “darse cuenta” de que la organización adversada en verdad tiene todos los planes para liberar a los presos hasta la repetición de frases empalagosas y vacías. La única posibilidad es realmente la conformación de un gran movimiento político que asuma la totalidad de la república por encima de los bloques levantados por los albañiles de turno.

El país oye las cucharadas de los albañiles sobre la pared derruida como un ritmo cadente que ayuda a su siesta. De paso, los corea. Cada paletada levanta seguidores. La profesión de albañil es muy respetable, pero la de político es otra. La del político es vislumbrar las salidas por encima de la monotonía de los ganadores de tiempo e, incluso, por encima del país que corea las paletadas de los albañiles y por encima de los fabricantes de imagen en un marketing político que sustituye a la política.

El país está inmerso en una era de falsificaciones. Más allá de “era” como espacio de tiempo quizás la palabra nos asalta como pequeño terreno donde se machaca, en este caso a un país absorto y minado por los engañifitas. En realidad aquí el tiempo no cuenta. De esta pésima obra se hace una reproducción infinita, diríamos que un “clásico”, pero ello equivaldría a un uso injusto y deleznable del lenguaje. En verdad no hay nada de clásico, no podemos recurrir al griego Theatron pues su etimología es “lugar donde se mira” y este país ha pasado a ser el lugar donde se falsifica y no se mira.

Los saltimbanquis siguen en las esquinas aprovechando el tráfico detenido esperando se les metan votos en sus sombreros de pedigüeños, mientras el país lo que requiere es destino. El destino pasa por una recomposición total, por lo que hemos denominado rebarajar  las cartas, por el despido de los actores de esquina, por dejar los fingimientos de mal teatro y la asunción del país como supremo objetivo de nuestros intereses.

Fingen, se inventan planteamientos trillados y repetitivos porque esta clase dirigente carece de imaginación. Se usan latiguillos más propios de la publicidad comercial para tapar la total falta de ideas y para justificarse en una sobrevivencia artificial como actores de la política y de lo político. Este es un pequeño terreno donde nos machacan. Estamos, en efecto, en una era, en una donde el principal mineral es la falsificación.

tlopezmelendez@cantv.net

Divorcio a la venezolana – Teódulo López Meléndez

 Teódulo López Meléndez 

La clase política venezolana es, seguramente, la peor que podamos recordar en nuestra larga historia de país viejo lleno de juventud.

He usado la palabra estulticia para referirme al diario bochorno de un debate intrascendente, donde los intereses sectoriales prevalecen, de tal manera obvia que se puede afirmar nadie mira a los intereses superiores de la república.

El gobierno no es gobierno ni la oposición es oposición. Esto es una entelequia, un campamento o un erial, como se prefiera.

La “unidad” fue convertida en un fetiche, en un chantaje que sirve, según cada bando, para sostener la revolución o para enfrentar al régimen, proposición que en verdad sólo es usada para mantener clientelas y el juego perverso. Últimamente se le ha sumado un chantaje, adicional, la recurrencia a la palabra “antipolítica” para señalar cualquier muestra de desagrado con lo que sucede.

He apelado en innumerables ocasiones al concepto de “unidad superior”, una que ya es patéticamente imposible si los llamados a la “unidad” no son sustituidos por un firme llamado a la división.

El país tiene que terminar de dividirse, de fraccionarse, como única posibilidad de comenzar la regeneración. Tienen que dividirse los partidarios de ambos bandos. En el régimen y en la oposición formal han aparecido los bandos internos, pero aún, cobardemente, permanecen en sus senos por creencias atávicas venezolanas de que sin partido se está perdido o de que sin la ubre del poder no hay manera de sobrevivir. No logran entender, o no quieren, que es menester rebarajar las cartas como única posibilidad de encontrar alivio a este sofoco donde ya no bastan plantas de ozono.

Tiene que dividirse el PSUV y tiene que dividirse la MUD. Tienen que dividirse los partidos que en esta última han encontrado cobijo para elegir algunos concejales, alcaldes o diputados. Hay juventudes partidistas que no comulgan, que no tienen nada que ver con los eternos jefazos internos y que deben procurar una redistribución de las posibilidades. Es menester dividirse. La gente honesta que cohonesta los acuerdos por debajo de la mesa debe dejar de hacerlo, debe dividir. En este país todas las reglas matemáticas han sido cambiadas: ya la única posibilidad de multiplicar es dividiendo.

Por el país hay abundancia de pequeños grupos sin relación alguna entre ellos, tantos que un amigo tiene como propósito hacer un censo. A ellos hay que sumarles todos los que salgan de la multiplicidad de divisiones necesarias, como condición sine que non para recomenzar un reagrupamiento imprescindible. Sólo desde la división podrán entender los puntos en comunes y la inmensa posibilidad de lograr una unidad superior. Hay que dividir, hay que dividirse. Ya el único llamado posible en este campamento es a la división.

Es necesario un gran divorcio a la venezolana. En su momento escribí un texto titulado “Matrimonio a la italiana” para referirme al caso de unión allí de sectores del Partido Comunista y de la Democracia Cristiana para la formación hacia el centro, que fue cubierto bajo conceptos como  símbolo viviente de nuevas concepciones de la vida política, como un llamado a superar las incertidumbre, como una proclama del fin de los protagonismos, la elección de los directivos en primarias, como el fin de las dañinas cuotas y grupos internos. Se produjo la unión luego de una noviazgo de 12 años porque ambas partes entendieron que el PCI y la DC estaban muertos, que su ciclo había terminado y que las ideologías había que enterrarlas en aras de un pragmatismo sustentado por nuevas ideas y nuevos paradigmas.

Es tal el caso nuestro que la única invocación posible es a un divorcio generalizado, a una multiplicidad de traumas, dado que nuestros actores no se entenderán nunca terminados. Tómese este texto como un responsable y sólido llamado a la división.

tlopezmelendez@cantv.net

La lealtad política – Luis DE LION

IMG_2425 Luis DE LION

El gobernador, Enrique Capriles, luce convencido, esclavo de sus convicciones, de sus pasiones político-religiosas y de sus frágiles estructuras de pensamiento político. Una seguridad en sí mismo, que lo llevó a prejuzgar.

No era un secreto que la presunción de inocencia en la Venezuela actual fue abolida por la justicia bolivariana. Condiciones indignas de detención, procesos atípicos e interminables, citaciones, todo un ceremonial con el objetivo de deshonrar, así sea un simple ciudadano, un estudiante o un líder político.

¿Por qué Capriles no esperó? Leopoldo López, por su temperamento político no ha padecido de desgano por los desafíos. Pero eso no es un crimen. Sin embargo,López junto a María Corina Machado, son una suerte de sospechosos habituales. Pero no hablemos de la satrapía, hablemos de los enemigos políticos que tienen dentro de la llamada Unidad. La justicia bolichavista, no necesita de manipuladores ad honorem.

Haberlos acusado de “atorados” es tan infamante como acusarlos de magnicidio. En el caso de López lo acusan de unos muertos que no mató, a María Corina Machado de unos mails que no escribió y a los estudiantes universitarios de unas violentas manifestaciones, mientras acampaban en un exceso de ingenuidad, que sorprende. A pesar de las múltiples evidencias, del montaje de la justicia bolichavista, el abogado Capriles no se detiene ni un instante en la metodología y los procedimientos, de dicha justicia supremamente revolucionaria. Ya no se acostumbra acusarlos de la más infame de las sanciones, no es corrupción, los acusan de asesinos.

En ésta nueva aventura de la justicia bolichavista, antes que la culpabilidad de Lopez, de Machado y una larga lista de estudiantes universitarios fuera determinada, Capriles se “atoró” y cometió quizás el más grave de la lista de errores políticos, en su corta carrera política, al considerar que La Salida, la propuesta de Machado y López de exigirle la renuncia a Maduro, “no supo conectar con las mayorías” y sería rechazada por 89% de los venezolanos.

Si la pretendida aventura asesina y magnicida, fuera cierta y se probara en un juicio digno de su nombre, nos tocaría aprobar la decisión con lealtad. Pero habría que ser extremadamente ingenuo o malintencionado, para no reconocer que estamos ante un juicio político, a través del cual el régimen usa y abusa de todo su poder.

Es por ello que a Capriles, por lealtad, le correspondía esperar. Sentenciar a sus colegas, para luego evocar una sacrosanta “Unidad” me recuerda las dudas que previamente he evocado sobre el talento político de Capriles quien lenta y sutilmente ha destruído su opción presidencial.

luisdelion@gmail.com

@LDeLion

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¿Silencio contra el Apocalipsis Maduro? – Agustín Blanco Muñoz

  Agustín Blanco Muñoz 

DESDE UN INICIO CHÁVEZ ANUNCIÓ QUE VENÍA A DESTRUIR LO EXISTENTE

Los niveles de angustia y desesperación tienen pocos precedentes en esta sociedad. Y nadie puede mantener con algún rigor que haya señal que apunte hacia el  retorno. Al contrario, la aflicción aquí está en sus inicios y, por desgracia, nos esperan tiempos mucho más aciagos y penosos.

Cuando alertamos sobre el cuadro que veíamos venir, allá a los inicios de la llamada revolución socialista del siglo XXI, no tuvieron mayor resonancia nuestras palabras.

Entonces decíamos, con base a las declaraciones que nos diera Hugo Chávez a lo largo del período 1994-98, que nos esperaba un tiempo de profunda destrucción.

En efecto, reiteradamente el ahora Comandante Eterno, señaló  que venía a destruir lo existente y a crear una nueva realidad. Y para conseguirlo logró materializar una constituyente que, como cualquiera de las anteriores,  declara el nacimiento de un nuevo ordenamiento político y jurídico para beneficios de otros triunfadores.

NADA HIZO EL PUNTOFIJISMO PARA OBSTACULIZAR EL

PROYECTO CONSTITUYENTE

Y advino en este proceso la complicidad, voluntaria o no, de los llamados partidos tradicionales. Nada hizo el puntofijismo por obstaculizar y menos impedir el avance del proyecto constituyente diseñado e impulsado por Hugo Chávez  como representante de variados e importantes intereses.

Y hasta las propias instituciones  de la cuarta república contribuyeron a su liquidación. Así nos conseguimos que la Corte Suprema de Justicia, en  ponencia de la Dra.  Cecilia Sosa Gómez, declara procedente el 19/01/99  la convocatoria de una Asamblea Constituyente, no contemplada en la constitución de 1961, porque el poder constituyente está por encima del ordenamiento legal vigente.   A partir de entonces todo discurre de manera expedita para lo que se comienza a nombrar como la revolución socialista del siglo XXI.

Y a lo largo de los 15 años del “proceso bolivariano” la historia es la misma. Luego de los círculos bolivarianos sigue la creación de las misiones y de esta instancia se pasa a  los Consejos Comunales y finalmente a la Ley de las Comunas.

PARA EL 2010 YA CHÁVEZ SE DECLARA SOCIALISTA-COMUNISTA

Esta actuación se adelanta luego del triunfo de Chávez sobre Rosales en las presidenciales  del 03/12/06. Quien vote por mi vota por el socialismo, dijo el candidato que en el 2010 se declara marxista-leninista, es decir, socialista-comunista.

Y conste que desde la fundación de las misiones la revolución bolivariana se fusiona con la cubana. Desde entonces Fidel Castro y su G2 rigen la dirección suprema de este proceso. En lo sucesivo nada se hace sin ese visto bueno.

NO SE ENFRENTA UNA SIMPLE REVOLUCIÓN

SINO UNA MACOLLA REVOLUCIONARIA INTERNACIONAL

El plan es muy claro: construir instancias legales e institucionales dispuestas para apuntalar cada vez más el proyecto socialista. Conjuntamente se apela a las conexiones internacionales socialistas o no. Eso quiere decir que hoy no se enfrenta una simple revolución sino a una  macolla revolucionaria que garantiza la estabilidad del socialismo del siglo XXI.

Pero ocurre que la mayor parte de los opositores acuden a la lucha electoral o a fórmulas que se identifican con lo inmediato, el ya. Se solicita, por ejemplo, la renuncia presidencial con miras a establecer un “gobierno de transición” que llamaría a una constituyente que permita promulgar una nueva constitución que deje atrás la de 1999.

¿CUÁNDO SE HA VISTO UNA DICTADURA-REVOLUCIÓN RENUNCIANDO?

¿Cómo es posible tanta ingenuidad?  ¿Cuándo, cómo, dónde se ha visto una dictadura-revolución renunciando?

Se llega incluso a señalar que la situación económica es tan grave, profunda e irreversible que ya Maduro tiene que irse lo más rápido y lejano que se pueda, como única forma de garantizar su propia estabilidad físico y mental. Producido esto, se montará un gobierno transitorio encargado de desmontar el proyecto de destrucción chavista vigente hasta el presente.

Y cuando se escucha este discurso tan marcadamente vacío, no se puede menos que pensar que estamos frente a la más crasa irracionalidad y la mayor suma de emociones.

Materialmente imposible en estas condiciones hacer valer algún tipo de argumento. Se llama la atención respecto a que una dictadura-revolución no tiene límites para usar  los procedimientos que haga falta para defender sus dominios, que cuenta con sinnúmero de aliados interesados en el arsenal de riquezas de este expaís y que es necesario, en consecuencia, organizar la fuerza social de manera adecuada para hacer frente a la fuerza de la destrucción.

ESTAMOS EN DESACUERDO CON EL USO DE LA VIOLENCIA

Hemos mantenido nuestro desacuerdo con quienes proponen enfrentar la dictadura-revolución con una fuerza-violencia similar a la que exhibe.  Consideramos que la verdadera y  superior fuerza es la que corresponde a la sociedad, que  está por encima de su fuerza bruta y que terminaría por vencerla.  Es sociedad contra dictadura-revolución.

Es la inmensa mayoría  convertida en actora de su propia historia. Por primera vez se hace una historia en la cual los verdaderos actores no delegan su responsabilidad en representantes o protagonistas sino que directamente asumen su responsabilidad, su hacer. Y esto es una nueva, irrebatible e inmensa historia.

EL APOCALIPSIS NOS HA TOMADO POR TODOS LOS COSTADOS

Es el resultado de un Movimiento de Movimientos (MdM) que pone en acción toda una sociedad para que construya la otra historia.

Y dado que la propuesta  tiene suficiente lógica y procedencia y no es fácil de rebatir, se acude al pedestre argumento: si, es interesante pero lo malo es que ese proceso es muy largo y necesitamos sacar a Maduro ya. Y ante esto, no nos queda sino hacer silencio, replegarnos a ver si se logra alguna vez  la reflexión.

Sólo reiteramos que este expaís se hunde cada vez más. El Apocalipsis nos ha tomado por todos los costados. Es muy poco lo que queda en pie de cuanto fuimos. El desdibujo avanza.

La quiebra se generaliza en todos los componentes del cuadro histórico. Pero lo económico adquiere la mayor jerarquía en el terreno de lo destruido. Sabemos lo que significa el hundimiento del aparato económico capitalista y el congelamiento de un nuevo modo de producir y vivir.

CON EL SOCIALISMO SÓLO QUEDA LA ESCASEZ

Todo cuanto existe aquí hoy es la continuación por las vías destructivas de una economía que por lo menos mantenía niveles de oferta. Con el socialismo sólo queda la escasez.

De allí que se levanten las voces que en forma terminante mantienen que este régimen no podrá salir de este túnel de la escasez y la no  producción y que, en consecuencia, caerá.

Nosotros mantenemos que el fin de esta revolución aún no está planteado. En caso de cerco apremiante y terminante se producirá la acción salvadora del capital chino.

Su plan de ajustes podría ser tan aplastante como el de Washington pero tiene el mote de socialista y revolucionario. China podría estar ubicada en la posición del nuevo imperio dueño de la Venezuela socialista del siglo XXI. El apocalipsis chino para mantener la destrucción.

ANTE EL VACÍO DAN GANAS DE HACER SILENCIO

Por momentos, y ante esa realidad, caracterizada por el no querer escuchar y la búsqueda del vacío de lo inmediato, dan ganas, insistimos, de hacer un largo y tendido silencio para ver si el mismo se convierte en un arma de lucha capaz de impulsar alguna y nueva reflexión sobre el qué hacer que nos espera. ¡Qué historia amigos!

@ablancomunoz / abm333@gmail.com

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