El sello de la violencia – Fernando Egaña

 Fernando Luis Egaña

El señor Maduro está empeñado en ser más chavista que Chávez y uno de los aspectos en que se empeña más es la instigación a la violencia. Porque ojo, en el siglo XXI Venezuela no se convirtió en uno de los países más violentos del mundo, así como por arte de magia. No. Esa tragedia aconteció y acontece por efecto de un régimen político que ha hecho y hace de la violencia un arma de ejecución cotidiana.

Comenzando por la violencia del lenguaje o la agresiva perorata. Las palabras del poder se han transmutado en palabras de violencia, y ya llevamos casi 15 años de ello. Las consecuencias han sido devastadoras para la brújula ética de los venezolanos, como suele recordar Adrián Liberman, y si desde el gran pulpito del Estado lo que se comunica es amenaza, vituperio, venganza, escarnio, discriminación o desprecio, entonces sus efectos sicosociales no son difíciles de discernir.

Por algo el número de homicidios anuales en Venezuela se ha multiplicado de 4.500 a más de 20.000 en los años de la hegemonía roja. La violencia del lenguaje siempre se torna en violencia física. Son dos facetas de un mismo fenómeno: legitimar la violencia, hacerla corriente, “normalizarla”, incluso consagrarla. Si el fascismo y el comunismo son especialmente eficaces al respecto, también lo debe ser la amalgama que se padece en el país, aunque todavía muchos no se hayan dado cuenta del padecimiento.

Y de la violencia retórica a la violencia en el proceder gubernativo no hay sino un paso teórico, porque en la práctica también son lo mismo. Los asaltos a la propiedad –con el disfraz que ostenten, o la mandonería, la imposición y el supremacismo como conductas oficiales, son expresiones de pura y crasa violencia. Y estas emanan a borbotones de Miraflores, o de la Asamblea Nacional, o de los tribunales, o de los cuarteles, o de prácticamente cualquier instancia de poder asociada a la llamada “revolución”.

Así tenemos que la Habilitante es producto de la violencia a la normativa parlamentaria, al igual que el avasallante ventajismo comicial es evidencia de la violencia a las regulaciones electorales, o que los saqueos controlados y el indignante racionamiento son también demostraciones de la violencia a los derechos económicos más elementales de la población,  o que las continuadas agresiones a comunicadores sociales son manifestaciones de una continuada practica de la violencia.

Y no podría ser de otra manera en el reino del despotismo habilidoso, porque precisamente éste ha desplegado sus mecanismos de dominio político, económico, social y comunicacional, en violenta contravía al sistema constitucional formalmente vigente. Sus orígenes están en la violencia y sus ejecutorias también. Y debe afirmarse, en ese sentido, que siendo la violencia su hábitat natural, el despotismo imperante no sólo no se concibe sin ella, sino que la necesita para sobrevivir y continuar en el poder.

Nada de lo dicho en estas líneas comenzó con Nicolás Maduro. De hecho, su arribo a la sucesión es una expresión adicional de la violencia a las instituciones formales. Pero esas violencias características de la hegemonía roja se han catalizado en tiempos recientes. Maduro las ha catalizado. Acaso sea como un medio de defensa ante sus oponentes internos. Acaso sea como un medio de ataque para aumentar los controles sobre el estado y la nación. Lo cierto es que la violencia es el sello notorio del sucesor.

flegana@gmail.com

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Eric Ekval y la cloaca-fraude electoral – Agustín Blanco Muñoz

  Agustín Blanco Muñoz 

En el homenaje que la CPTamayo y el Centro de Estudios de Historia Actual de la UCV le rindiera a Eric Ekvall (1949-2013), con la participación de Luis Manuel Aguana, Pablo Brito Altamira, Rafael Iribarren, Luis Marín, Genaro Mosquera, Marisol Sarría, Guillermo Salas, Cecilia Sosa Gómez, Luisa Elena Vidaurre y Alberto Zambrano, hicimos referencia al activista e investigador del área electoral, nacido en USA, que llegó a estas tierras con el equipo de Napolitan en la década de los 70, a propósito de la campaña de Jaime Lusinchi.

Un técnico en lo electoral que se sentía, y así muchos lo considerábamos, venezolano y  que, luego de 30 años de labor,  desde el 2004 al servicio de la oposición al chavismo,  termina por autocalificarse de ingenuo por haber creído en muchos de los dirigentes de esa fuerza política.

A esta convicción llega Eric al experimentar que  no había interés alguno de parte de los dirigentes de la MUD, que califica de cloaca, en captar sus explicaciones sobre el poder y alcance de la maquinaria de fraude establecida en el sistema electoral venezolano.

PETKOFF AFIRMÓ EN EL 2004 QUE PARA DENUNCIAR FRAUDE

ERA NECESARIO TENER PRUEBAS

En efecto, el 1° septiembre del 2012 Eric Ekvall (EE) hace una exposición, recogida en YouTube (Ver: http://historiactual.blogspot.com/2013/11/catedra-pio-tamayo-centro-de-estudios.html), sobre el fraude electoral desde el Referendo Presidencial del 15A-04. Y  cuando  Teodoro Petkoff (TP) lo contrata  para su campaña en las primarias, le manifiesta  que fue la única persona de estatura pública que se enfrentó a personas como Henry Ramos Allup, Enrique Mendoza, Pablo Medina cuando denunciaron el fraude el 15A-04, su respuesta: para denunciar fraude hay que tener las pruebas.

PARA ERIC EKVALL EL FRAUDE REQUIERE

DE UN COMPONENTE POLÍTICO QUE LO AVALE

 La hipótesis que sostiene EE es que el fraude electoral, que se produce a partir de votantes fantasmas, registro electoral inflado y maquinarias trucadas, requiere de un componente político encargado de desviar o  impedir  todo brote de protesta. Y que por consiguiente debía existir una relación a nivel de acuerdo entre gobierno y esa oposición.

 ESOS SON UNOS ACADÉMICOS LOCOS

 En agosto del 2006 EE conoce a Mercedes Febres Cordero, Guillermo Salas, Alfredo Weill, Villalobos, la gente de Esdata y se entera de que llevaban un mes tocando la puerta del comando de Rosales para explicarles cómo se haría el nuevo fraude. Y habla con Omar Barboza sobre el tema. Su respuesta fue la misma de TP: a esos académicos locos no hay que pararles.

Finalmente, fue Diego Arria quien logró 20 minutos para que sus compañeros de comando escucharan el informe. Pero ni siquiera hubo preguntas.

 PARA NOVIEMBRE DEL 2006 EE COMENZÓ A PREGUNTARSE: ¿QUIÉN TRABAJA PARA QUIÉN?

 A mediados de noviembre del 2006, TP en entrevista con Carlos Croes señala: hay una brecha insuperable a favor de Chávez.  Máxima alarma para EE. Y fue cuando se preguntó: ¿quién trabaja para quien? ¿Quién es quien? ¿Quién está encompinchado con quién?

Se había contratado a la firma Penn y Schoen para realizar unas encuestas. EE contacta a Schoen quien le explica que la encuesta normal, casa por casa, no recogía el factor miedo y que por consiguiente sus resultados carecían de valor real.

Incluso ellos decidieron hacer una encuesta paralela para demostrar lo que decían. La diferencia fue de 14 puntos. En las primeras Chávez tenía una ventaja de 27 puntos y en la segunda de sólo 13. A los porcentajes atribuidos a Chávez había que restarle los puntos obtenidos por efectos del miedo.

Y es así, como se concluye que la diferencia real entre los dos candidatos es de un 6% y que el 03D las curvas se cruzan por las tendencias y que la diferencia sería de un 3%. Por tanto, con una campaña agresiva se podía ganar, aún conociendo las ventajas del gobierno.

EE ACUSÓ A OMAR BARBOZA DE FORMAR PARTE DEL FRAUDE ELECTORAL

 Pero el comando interno estaba en otras andanzas. Y en esta dirección es clave el testimonio de EE: cuando Chávez gana con la brecha histórica de 27 puntos me declaro en rebeldía y sigo, con cierta sorna, tocando en la puerta de Omar Barboza: ¿quieres saber del fraude? ¡No vale, no! Y así terminé de comprobar mi hipótesis. Entonces  le dije: “tu formas parte del problema. Estas metido en el fraude”.

Luego EE sale al exterior a divulgar el asunto y al regresar advierte que todas las claves de seguridad de sus correos habían sido cambiadas en 24 horas.  Ahí dijo: me retiro y me voy a dedicar a otra cosa.

A EE LE INFORMARON DE UNA REUNIÓN PROPUESTA POR JOSÉ VICENTE RANGEL

 EE agrega algunos datos hasta la fecha no desmentidos. Un periodista americano, muy agresivo y valiente, que estuvo largo tiempo en el país, le dijo tener conocimiento de una convocatoria que hiciera José Vicente Rangel a los precandidatos Rosales, Borges y TP, a través de este último.

JOSÉ VICENTE RANGEL LE OFRECE A PETKOFF, BORGES Y ROSALES 300 MILLONES DE DÓLARES

Se habrían reunido en La Guzmania.  JVR ofreció 300 millones de dólares para la campaña de la oposición, a cambio de tres requisitos: seleccionar en forma inmediata el candidato, avalar el  triunfo de Chávez el 03D y no hacer impugnación alguna o solicitar auditorías. Recordemos que el 03D Rosales reconoció el resultado antes que terminase el conteo de votos por parte del CNE.

UN FUNCIONARIO DE MIRAFLORES INFORMÓ QUE LOS TRES SE REUNÍAN CON CHÁVEZ EN HORAS DE LA MADRUGADA

En el mismo sentido EE cita una conversación que habría sostenido con el general Francisco Usón Ramírez  quien le informó que según un agente de la  DIM destacado en Ramo Verde, Rosales, Borges y TP  fueron vistos varias veces en altas horas de la madrugada en Miraflores en reuniones con Hugo Chávez.

Ese testimonio, de acuerdo a la fuente directa, tiene una corrección: el personaje no era agente del DIM sino suboficial de la custodia de Miraflores, que fue enviado a Ramo Verde en cumplimiento de un castigo. Y en conversación con Carlos Ortega, y en presencia de Usón Ramírez, le hizo la exposición de las visitas de los precandidatos a Miraflores.

PARA EE EL GOBIERNO TIENE COMPRADO, COACCIONADO O INFILTRADO A GRANDES SECTORES DE LA OPOSICIÓN

De allí que EE concluye su hipótesis sobre el panorama electoral venezolano afirmando que desde hace muchos años el gobierno tiene comprado, coaccionado, infiltrado, caballos de troya, llámese como se quiera,  a grandes sectores influyentes de la oposición. Por eso el fraude es y ha sido un tema tabú. Algo de lo que nadie quiere hablar.

EE VE A LA MUD COMO UNA CLOACA 

Y agrega: la MUD está podrida hoy (2012) de personas que en el fondo están trabajando en contra de Henrique Capriles. Y hay muchos que han vendido o alquilado su conciencia en este proceso.

Por eso reitera: yo veo a la MUD como una cloaca. Un vehículo para ambiciones políticas, en especial la comisión técnica.  Pero también hay buena gente y con ideales en la MUD que  cree en Capriles y trabaja por él. Pero quizás por cada persona así, hay una persona que está trabajando en contra de él.

PARA EE FELIX ARROYO FORMA PARTE DE LA CLOACA-MUD

Y entre los prototipos de miembros cloacas de la MUD EE menciona a Félix Arroyo quien ocupa hoy el rango de contacto permanente de la MUD con el CNE del régimen, es decir, quien maneja  muchas otras cosas y entre ellas las relacionadas con los testigos de mesa. Por eso es que en el año 2006 se hablaba de que había sólo 60% de esos testigos. Pero dentro del comando se sabía perfectamente que solo había 25 o 30%. Fácil entonces con esos números de mesas desatendidas robar las elecciones.

                                                                                              EE SE ARREPINTIÓ DE HABER MANDADO A VOTAR DESPUÉS DEL 2006

Y en la etapa final de su labor EE se ve inmerso en este albañal y llega a declarar, como lo hizo ante Alberto Zambrano, que se  arrepiente  de haber llamado a votar después del 2006, cuando ya sabía que el fraude se montaba con la complicidad de una cloaca llamada MUD.

LLEVAMOS MÁS DE UNA DÉCADA DENUNCIANDO

EL FRAUDE-TRAMPA

Y cuando observamos el arrepentimiento de EE pasamos revista al inventario de una década denunciando el fraude-trampa, como lo hicimos, por ejemplo, en Ultimas Noticias, 15/03/03: Aquí no habrá elecciones sin fraude o en La Razón, 07/09/2003: La trampa-espectáculo del RRP.

En esta fecha no hay votante que no tenga en cuenta que ejerce su “derecho” a un voto regido por el fraude-trampa y a sabiendas de que aquí no hay salida electoral. ¡Qué historia amigos!

@ablancomunoz / abm333@gmail.com

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Los bufones – Antonio Sánchez García

  Antonio Sánchez García

Cierto: no existe corte sin bufones. La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? – se preguntaba Rubén Darío, el nicaragūense universal. La solución a la tristeza del poder la tuvieron todos los reyes, sátrapas, emires, caciques y tiranos: un bufón. Enanos, como en la corte de Felipe IV, que pintó Diego de Velázquez alegrándoles la vida a las meninas; albinos y jorobados, como los que pululaban por los tenebrosos pasillos de los palacios ingleses entre asesinos y conspiradores, retratados por Shakespeare; brujos, adivinos y poetas, como los que intentaron quitarle inútilmente la pesadumbre a Moctezuma, cuando sus mercaderes le reportaron la existencia de unas casas flotantes habitadas por unos cuadrúpedos rubicundos y barbudos cuyos brazos escupían fuego; directores de orquesta, como el maestro Herbert Von Karajan, que azuzaba las ansias asesinas de Hitler, enfebrecido adorador de Wagner y su saga de mitos germánicos y delirios expansionistas.

No es imaginable una corte sin bufones. ¿Cómo, si no, pintar esos rostros acromegálicos, esos héroes panzudos, esas batallas carniceras de lanzas, caballerías, sangreros y vísceras despaturradas para gloria eterna de unos pálidos y desangelados hemofílicos? ¿Cómo, si no, lograr que el príncipe o el condestable reconciliaran el sueño al son de unas deslumbrantes variaciones para clavecín, escritas por el genio del coro, interpretado por el pequeño bufón sentado al clavicordio hasta escuchar los primeros ronquidos del plenipotenciario?

Hay bufones pigmeos y deformes, flacos y en los huesos, parcos o bulliciosos, melancólicos o desenfadados, atrevidos o irrespetuosos, pero siempre consentidos del rey y su reina. Sin la sal y la pimienta de pierrots, jokers, colombinas y enanos cojitrancos no hubiera existido la Capilla Sixtina, el Museo del Prado, la Ilíada y la Odisea, la Divina Comedia, el Louvre y el Hermitage, las variaciones Goldberg, El Mesías y las Cuatro Estaciones.

Es el lado positivo. Detrás del cual han florecido los mataderos, las invasiones, los pogromos, los exterminios, el Holocausto. ¿Sabía Wilhelm Furtwängler que mientras dirigía en Bayreuth El anillo de los Nibelungos para el orgásmico placer del Fūhrer, que lo adoraba, sus esbirros cremaban a seis millones de judíos?¿Lo sabía el ambicioso Herbert von Karajan, lo sabía Cósima, la mujer de Wagner, promotora musical de la grandeza alemana nacional socialista?

Si lo sabían, les parecía inmensamente más importante la gloria del arte sinfónico, que popularizaban de la mano dadivosa del caporal austríaco,  que el infinito y cósmico sufrimiento de todo un pueblo. Detrás de todo bufón está la inescrupulosidad del ambicioso, la maldad del indiferente, las ansias de poder del pervertido, la egolatría más desmesurada y atropelladora. Suelen ser tan siniestros y devastadores como el tirano al que sirven. Así disfracen sus miserias con la ferretería de sus condecoraciones, sus reconocimientos internacionales y sus cuentas bancarias.

Auschwitz puede esperar.

@sangarccs

El radicalismo de Maduro – Trino Márquez

Trino Márquez

Nicolás Maduro, poco después del 14 de abril, comenzó un giro progresivo e indetenible hacia la izquierda radical militarista. Ahora levanta las banderas de un modelo que se mueve entre la Cuba de los años 60, cuando el abogado Fidel Castro paseaba su enorme figura trajeado de verde oliva, y el régimen del general  Juan F. Velasco Alvarado, quien martirizó a Perú entre 1968 y 1975. No queda nada de aquel funcionario simpaticón que representó al Gobierno en la Mesa de Negociación y Acuerdos, y que  estuvo en la Presidencia de la Asamblea Nacional, la Cancillería y la Vicepresidencia de la República.

Ahora es un mandatario arrogante y autoritario que regaña, amenaza, extorsiona y acosa desde los comerciantes e industriales hasta la oposición. No le bastaba con poseer el control de todos los poderes del Estado. Quería una habilitante para reafirmar su condición de líder, aunque pocos de sus partidarios lo reconocen como tal. Aumentó el dominio de los medios de comunicación. Cinco importantes periódicos del interior han tenido que cerrar. Los dueños originales de Globovisión se vieron forzados a venderla. Ha hablado más en cadena de radio y televisión que el mismísimo Chávez, algo que parecía imposible. Invisibilizó a la oposición en todos los medios oficiales y en una parte importante de los que todavía no lo son.

¿Ese desplazamiento hacia la izquierda más troglodita afincada en la fuerza de las bayonetas a qué se debe? Aventuremos algunas hipótesis. El hombre honra la formación comunista recibida en Cuba en su temprana juventud y, en efecto, considera al Che Guevara y a Fidel Castro –dos capitostes de la izquierda antediluviana- como modelos cuyas enseñanzas hay que seguir y aplicar. Según esa presunción habría que suponer que ahora cuando detenta plenamente el poder está dispuesto a materializar sus antiguos sueños castroguevaristas.

Esta conjetura, aunque puede ser cierta, es insuficiente. No dudo de que Maduro sea un comunista convencido y, como la mayoría, lleno de incongruencias, entre ellas el boato en el que le gusta vivir. Sus giras al exterior son todo, menos austeras. Era el mismo estilo de  Leonid Brezhnev, en Rusia, y Herber Honecher, en Alemania oriental, ambos comunistas de pura cepa que vivían en medio de la opulencia. El mito de los comunistas ascetas lo inventaron unos vivos rojos que querían aprovecharse de los ingenuos.  Así es que el hombre es un comunista y cuenta con ideólogos como Jorge Giordani, Eduardo Samán,  Haiman el Troudi y la gente del Centro Internacional Miranda, que recomienda imponer en Venezuela todo lo que no logran en España.

Esos personajes, sin embargo,  carecen de peso específico dentro del régimen y no pueden garantizarle al heredero la estabilidad que necesita para preservarse en Miraflores. Ideología sin fuerza no sirve para nada. Aquí es donde aparecen los militares. Maduro necesita blindarse. El hombre tiene demasiados enemigos internos, disfruta de escaso reconocimiento en sus propias filas. Requiere una columna que lo soporte. Ese apoyo no puede proporcionárselo el PSUV porque quien lo controla es su archirrival, Diosdado Cabello. La única opción que le queda para mantenerse con vida es entregarse en manos  de los militares. Darles cada vez mayores competencias y atribuciones, incluso en áreas donde los oficiales carecen de experiencia y conocimientos. Por eso los vemos en todos lados, menos en las fronteras, donde deberían estar. Al general Hebert García Plaza, al frente del Comando Estratégico para la Defensa de la Economía,  y al general Wilmer Barrientos, liderando la toma de comercios de electrodomésticos. Esos señores ni siquiera cursaron estudios de economía en la antigua República Democrática Alemana, como algunos diputados del PSUV, quienes lucen pintados en  la pared, limitándose a respaldar las medidas ilegales adoptadas por Maduro con la camarilla de oficiales que lo rodea.

Los militares son el remo utilizado por Maduro para completar la travesía. En este terreno le sacó ventaja a Diosdado. El costo de esa entrega es que pasó a ser rehén del Alto Mando. Lo que debe estar dilucidándose internamente es cómo quedan los cubanos en este ajedrez tan complicado. Se habla de un distanciamiento entre los cubanos y los militares vernáculos. No hay evidencias palpables de ese alejamiento. De lo que sí no hay dudas es de que el régimen de Maduro es cada vez más militarista y menos democrático.

Si quiere comenzar a recuperar y reconstruir la democracia, vote el 8-D.

@trinomarquezc

¿Negociaciones para la guerra total? – Eduardo Mackenzie

   Eduardo Mackenzie

Para disipar la cortina de humo creada por los que quieren que esa amenaza sea olvidada por los colombianos, mientras los preparativos mortíferos continúan en las barbas de las autoridades, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón se vió en la obligación de reiterar, como ya lo había hecho el 12 de noviembre pasado, que los planes criminales de las Farc contra el ex presidente Álvaro  Uribe siguen en pié.

Otra cosa es lo que había dicho el 15 de noviembre  el presidente Juan Manuel Santos. En diálogo con Diana Vélez del canal Teleantioquia, el jefe de Estado aseguró,  de manera absolutamente irresponsable,  que el informe de inteligencia que mencionaba esos preparativos era “viejo” y que los proyectos de atentado de la cuadrilla Teófilo Forero contra el ex presidente Uribe “vienen desde que [él] era ministro de Defensa”, es decir desde un amplio periodo que va de 2006 o 2009.

Sin embargo, para el ministro Juan Carlos Pinzón la realidad de esa amenaza es tan grave y actual que no dudó en arriesgar ponerse en contravía de  la línea adoptada por Santos. Según un diario de Medellín, el ministro fue muy claro: rechazó, este 25 de noviembre,  la “confusión creada por unas palabras del presidente Juan Manuel Santos, interpretadas por sectores de la oposición como que estuviera restándole vigencia a las amenazas”.

No hubo interpretaciones abusivas de la oposición. Santos dijo a Teleantioquia eso y no dijo nada más. Se puede entender que para evitarse complicaciones,  Pinzón haya tenido que agregar esta fórmula apaciguadora: “El presidente fue claro en decir que esas eran intenciones viejas pero que se habían encontrado planes nuevos y que por eso le había pedido al ministro de Defensa que informara, y a partir de allí se creó una confusión innecesaria”.

En su intercambio con Diana Vélez, el presidente Santos no habló, para nada, de “planes nuevos”. Los que duden de eso que examinen la entrevista:

http://www.teleantioquia.co/v2_base/index.php?sub_cat=34744&command=ap_secc&ap_secc=viewver&idx=4725&ap=19&nombre=Teleantioquia+Noticias+entrevist%F3+al+presidente+Juan+Manuel+Santos+

Por otra parte, el ministro Pinzón, quizás para responder  de manera anticipada a quienes  están deslizando ya la idea de que  en La Habana será “muy fácil” resolver la contradicción que hay entre “la paz” y la actividad narcotraficante de las Farc, mediante la aceptación de una enorme impostura, como sería firmar un papel donde se diga que las Farc, en realidad, nunca fueron narcotraficantes,  el ministro de Defensa reiteró ayer:  “No estamos acá para causar nada que no contribuya a ese esfuerzo por conseguir la paz, pero de lo que nadie duda en Colombia y todo el mundo sabe, y todos los días se encuentran evidencias, es de la participación de las Farc en toda la cadena del narcotráfico en la que mueven cientos de millones de dólares”.  Juan Carlos Pinzón especificó acertadamente esto: “En toda la cadena del narcotráfico” para desmontar la falacia de que las Farc sólo cobran un “impuesto revolucionario” a los productores de coca y a los laboratorios clandestinos.

En todo caso, esos planes de atentados,  las precisiones del ministro de Defensa, y la frase pronunciada por el ex presidente Uribe cuando supo que Santos trataba de deslegitimar la revelación hecha por Pinzón –“Si Santos busca ocultar delitos de las Farc, que no sea conmigo”–,  plantean un serio problema.

¿Pueden continuar las conversaciones de La Habana en las actuales circunstancias? ¿Humberto de la Calle y sus asesores pueden discutir de paz con los mismos que están urdiendo planes para asesinar a un ex presidente de la República y otras personalidades de Colombia?

¿Cómo puede Sergio Jaramillo Caro seguir llamándose “comisionado para la paz” si no exige a los jefes de las Farc que desautoricen y repudien públicamente tales preparativos de terror, de magnicidio y de guerra total?

Pues eso es lo que está detrás de los preparativos de atentados contra Uribe. Ello prueba que las Farc no van hacia la paz sino que lo de La Habana es un peldaño más hacia la guerra total. Esa guerra total no es sólo militar: requiere una toma previa e insidiosa de las instituciones, como el Congreso, la justicia, el poder ejecutivo, y las tierras laborables y la población urbana y rural. Eso es lo que  están logrando. Parcelas de poder ya están en esas manos. Los dos únicos puntos que Santos dice haber acatado con las Farc (la cuestión agraria y la participación política) reflejan eso y son los trámites necesarios para esa nueva forma de toma del poder.

Negociar sin exigir la abolición de esos planes terroristas equivale a acomodarse a esos planes.  ¿Qué validez podrían tener unas negociaciones salidas de ese tipo de reuniones, impregnadas de traición y crimen?  ¿Si esa es la actitud los negociadores de Santos, qué consecuencias judiciales recaerán sobre ellos, dentro y fuera de Colombia?

¿Y qué decir sobre la pasividad y la tolerancia de los negociadores de Santos ante los atentados discretos (pues silenciados por la Fiscalía y la prensa arrodillada) que está sufriendo el Procurador Alejandro Ordóñez?

Los colombianos no buscan únicamente la terminación del conflicto, punto que parece absoluto y excluyente para Sergio Jaramillo. Buscan que tras la terminación del conflicto la democracia siga en pié, que las libertades sean una realidad, que el país viva en un clima donde el mercado, la concordia y las relaciones con el mundo libre puedan prosperar. La Colombia que describen los dos puntos acordados hasta ahora en La Habana es la negación de eso: un país “en paz” (es decir con unas Farc impunes, armadas y en cese momentáneo de terror, pero dispuestas a atacar de nuevo en cualquier momento) con el agravante de que las Farc ocuparán, al mismo tiempo, posiciones en el Estado y dentro de la sociedad civil para hacer imposible la democracia, la libertad, el mercado y la prosperidad. Pues todo estará regimentado por ellas a través de sus falsos organismos “sociales”.

Colombia es un país ávido de libertad. No de libertad entre comillas. No de libertad tutelada por criminales. La actual operación de Santos en La Habana equivale a presentarles a los colombianos una capitulación en regla del Estado como un paso adicional hacia la libertad y la democracia. Tal actitud es una infamia, es una nueva traición.

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Hagan cola, el país está de remate – Alberto Franceschi

 Alberto Franceschi

Si yo tuviera una  gran tienda,  de lo que sea,  y me obligaran a rematar la mercancía  al precio de  Maduro, cerraría,  y si violentan la puerta y me saquean, entonces haré percibir claramente  el mensaje de rebelión contra el gobierno  lumpen,  que solo quiere mi desgracia para ellos ganar un efímero apoyo popular.

Por supuesto el que tiene la tienda no dice lo del pobre árabe de El Tigre: “hubiera preferido que me saquearan”,  cuando le obligaron a vender a 7 Bs lo que  había comprado a 40 o 50 Bs.

Porque salvar  7 implica que  por lo menos podrás liquidar lo que le  debas  al personal,  quizá el alquiler y las facturas de luz y teléfono.

Todo el valor monetario para efectuar la reposición,  sin utilidad alguna y muchas veces con pérdidas masivas,  se  esfumó, se fue  rematado  a los bolsillos de las gente de las largas colas,  que se ensañan contra el que hizo dinero,  o logró sobrevivir  todos estos años,  con lo que cobró a otros y que eventualmente  debe  ahora  vender  a mitad de precio,  el mismo  otro TV plasma para  el cuarto principal,  que tres meses antes le habían comprado para el recibo.

Nunca antes  los venezolanos  estrenarán tanta ropa como en estas navidades. Esto hasta podría ser parte de un spot publicitario  del régimen agónico, para tratar de demostrar el vigor de su populismo. Si no lo hacen es porque deben quedar algunos, con un dedo de frente, que presagien que  este agotamiento masivo de inventarios se volverá contra ellos en pocos días.

Sé que lo dicho son aparentes  obviedades,   pero si no se analizan estaríamos ausentes del país real, que  abandonó sus  trabajos y cualquier otra ocupación,  para irse a las colas de liquidación,  con la sabia intuición que vienen tiempos de escases y carestía como nunca antes.

Porque  hasta con un nuevo régimen deberán pasar meses y en algunos casos años, para reponer el nivel de inventarios que fueron a parar a la hoguera de precios de esta operación demagógica ilimitada,  con la que Maduro pretende contra toda evidencia prorrogar su mandato espurio.

En las actuales circunstancias,  fotografiadas  en el país volcado a las colas frente a las tiendas  y centros comerciales,  no se  valen ninguno de los anatemas morales vertidos contra la gente. Porque hay que distinguir  radicalmente lo que está representado en esas larguísimas colas de ciudadanos de probadas conductas  más bien resignadas y borregas  de lo que todos estos años  les enseñó la MUD de cuentadantes y sus clientelas,  calándose todos  los atropellos gubernamentales,  y  diferenciarlos taxativamente  de la horda dispuesta  al malandraje  del saqueo,  que tienen simpatía,  hasta que te toca ser su víctima directa y entonces lo condenas.

En el saqueo de DAKA Valencia se vio el “país del perraje”,  y el país decente además temeroso de las consecuencias sociales desgarrantes  que ocasionan ese tipo de conductas propias de sociópatas.

Efectivamente  el “gen perraje” ha hecho su aparición en los escasos  saqueos,  pero en las interminables y ordenadas colas esperando llegar hasta el mostrador,  solo quieren  hacer  valer los sueldos y salarios  pulverizados por la inflación, que ha seguido  la devaluación  ante el  dólar paralelo  como perro a su amo.

Pero ya que hablamos de perraje  me permito la siguiente reflexión: El perraje amigos no es una caracterización social que englobe en exclusividad a sectores de miseria atroz, hay perraje de clase media y también en la última década apareció con fuerza hasta en la alta burguesía,  que se nutrió, aunque sean bastardos sus ingresos, hasta con apellidotes allegados al régimen malandro.

DAKA por ejemplo tiene al parecer,  como otras grandes tiendas,  fuertes padrinos en el alto gobierno y pudo efectivamente haber perdido y ver disminuido el poder de los suyos, con tantos remezones en las cambiantes carteras gubernamentales  de la economía,  en las últimas semanas.

A Maduro, que no ha necesitado ir a una tienda de esas en los últimos 15 años, es mas no sé si existían antes de gobierno chavista, le soplaron ese nombre  y ese que sopló, quizá tampoco imaginó que de inmediato activaría el “gen perraje” de clase media.

En ese saqueo de la DAKA de Valencia se ven demasiados  fenómenos socio-culturales juntos, donde  lo central es que se ha manifestado ese “gen perraje” que ya estaba en pleno desarrollo en 1989, cuando ocurrió el Caracazo y estaba en pleno auge la miseria,  con el fin abrupto de la movilidad social y sobre todo la misma cultura del consumismo frustrado, aunque de aspiración desenfrenada, que nos ha caracterizado, sobre todo en materia de equipos sofisticados propios de alto estándar de consumos de “prestigio social”.

Aunque a los simplistas les duela admitirlo, aquí quedaron retratados e incorporados  y explícitos, en sus manifestaciones de conductas públicas y privadas como expresión de estos nuevos fenómenos sociológicos,  tras el experimento social del chavismo y el ascenso de movilidad social importante, como en de los años 60, que elevó niveles de ingreso de forma sustancial y que en los años 70 los pervirtió al generarlos  sin el menor esfuerzo,  como ha ocurrido de nuevo en los años del chavismo,  con petróleo a 100 dólares el barril.

Esto  generó una diferenciación político-social que llegó hasta la burguesía, haciendo visible en la BOLIBURGUESIA, en sus banqueros,  grandes importadores, negociadores de papeles financieros del Estado etc,  los conspicuos rojos rojitos, que exhiben enormes fortunas  y su secreta admiración por amasar en grande la moneda del imperio,  que dicen odiar en declaraciones para consumo de idiotas.

Lo importante a retener, sin embargo,  es que cuales quieras  sean las conductas de la población, masificada en comportamientos  atípicos,  generados por el miedo, por  manipulaciones politiqueras  o por simples  imitaciones rebuscadas en el acervo de  lo inédito  de una psiquis social fracturada, caótica y en búsqueda inconsciente de un nuevo orden,  por lo manifiestamente agresor  que le resulta el actual, la espera impaciente  que genera zozobra y caudales de rumores en crecimiento,  anuncian sin  vuelta atrás, que se acercan días y horas  de graves consecuencias para  moldear el futuro de años de nuestro tejido social e institucional que, aun a pesar del chavismo,  ha dado un mínimo de coherencia a nuestra vida civilizada.

Y por donde quiera que se vea presiento que si el hilo constitucional se rompe, como ya lo rompió Maduro, ya habrá manera de  volverlo a empatar, pero esto no se verá desde las colas de comparadores de remate de inventarios,  porque  el remate del país será de madrugada: las fracciones militares tienen la primera opción una vez que el liderazgo civil se chorreó el 16 de abril. Ojala que comprándolo barato una vez rematadas  sus riquezas e inventarios,  se pueda reconstruir  todo con trabajo productivo y disciplina de la dictadura de la ley, desde la óptica de construcción de Un Nuevo Orden.

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JFK – Luis DE LION

IMG_2425 Luis DE LION

22 de noviembre de 1963, es asesinado John Fitzgerald Kennedy. En hora y media, después del drama, era arrestado un sospechoso, se llama Lee Harvey Oswald.

Cincuenta años más tarde, miles de libros han desmenuzado hasta el más mínimo detalle de una escena histórica, sobre la cual, múltiples zonas oscuras siguen alimentado todo tipo de hipótesis.

Lee Harvey Oswald, dos días después de su arresto, es asesinado, delante de las cámaras de televisión, al salir escoltado de la comisaría de Dallas. Jack Ruby, propietario de un bar de strip-tease, fue el autor del disparo mortal.

La Comisión Warren interrogó a 552 testigos en diez meses. Pero los detractores de la tesis oficial le reclaman su empeño en validar la teoría de un solo autor de los disparos. En 1978, una segunda comisión investiga y la misma comprueba que los expedientes no pueden ser consultados, por estar clasificados como top secrets. El FBI y la CIA ocultaron elementos sobre el historial de Oswald. Particularmente lo que tiene que ver con las conexiones que Oswald habría tenido con Cuba y la URSS.

En 1959, Oswald emigró a la Unión Soviética y pidió la nacionalidad. De regreso a los EE.UU. participó en unos eventos caóticos relacionados con Cuba. En septiembre 1963, trató de obtener una visa para emigrar a La Habana. Los complotistas sospechan que Oswald mantuvo nexos con el G2. Para los expertos, no había elementos serios que comprueben dicha relación.

La desaparición de Kennedy, fue un evento que marcó al mundo, puesto que más allá del misterio que rodea su muerte, el asesinato de JFK marcó el fin de la América soñada, la joven, bella y corajuda, que encarnaban los Kennedy. Valores falsos, cuando se aprende a conocer el personaje, pero es la imagen que quedó, la imagen nostálgica.

La muerte de Kennedy, fue el inicio de un período de turbulencia. Las revueltas raciales de 1968, la muerte de Martin Luther King y la de de Bobby Kennedy, la elección de Nixon, el Watergate, la guerra de Vietnam. La edad de oro de los EE.UU., es una idea que desapareció con las balas de Dallas.

Apenas fue presidente durante 1036 días, es poco, pero Kennedy fue ante todo el presidente de la guerra fría, sin mucho éxito en la materia. El fracaso de bahía de cochinos, que no fue su operación pero que tuvo que asumirla como tal. El éxito de la crisis de los misiles en Cuba, pero gracias esencialmente a la moderación de Kruschev. También está el muro de Berlín construido bajo su presidencia en 1961, y hubo que esperar hasta 1963 para que Kennedy fuera a Berlín y pronunciara “Ich bin in Berliner” lindas palabras, pero en concreto no hizo nada por derribar el muro.

Queda el asunto de los derechos cívicos, muy importante durante su campaña electoral. Ayudó mucho a Coretta King en la liberación de Martin Luther King. Kennedy buscaba seducir al electorado negro, que para la época votaba por los republicanos, pero una vez electo no hizo gran cosa.

No es sino al final, y luego de la proclama de Martin Luther King en agosto de 1963, que Kennedy se lanza con un gran discurso de promoción de los derechos cívicos, guiado por cierto, por su hermano Bobby, mucho más interesado por los temas raciales. Por cierto, era ésta una de las razones por las que JFK, viajó a Texas, temiendo que con un discurso muy pro-negros, perdería los Estados del Sur indispensables para su reelección en 1964.

En el 2013, la URSS ya no existe, los Castro siguen mandando en Cuba, un negro es presidente de los EE.UU. y el misterio de la muerte de Kennedy sigue intacto, cual Julio César.

luisdelion@gmail.com

@LDeLion

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El capitalismo del camarada Jinping – Fernando Egaña

 Fernando Luis Egaña

En China viene desarrollándose un modelo económico de orientación capitalista, y no de ahora sino desde hace más de tres décadas. Sus éxitos han sido notables y la economía china mientras más se impregna de la dinámica capitalista, se hace más próspera, poderosa e influyente.

De allí que los jerarcas de la “revolución bolivarista”, que tanto se jactan de su “chinofilia”, deberían ponerle atención a los discursos del presidente de la República Popular China, Xi Jinping, en lo que al manejo económico se refiere. Por ejemplo el dado en el reciente Plenario del Comité Central del XVIII Congreso del Partido Comunista. Un discurso muy importante de su todavía incipiente presidencia.

Allí el camarada Jinping expresó lo siguiente:”China tiene que seguir las leyes básicas de la economía de mercado y trabajar en los problemas que existen bajo un sistema de mercado en vías de desarrollo: excesiva intervención gubernamental y una débil supervisión del mercado”. Repito y subrayo: “las leyes básicas de la economía de mercado”… Y si esto no es de inspiración capitalista, pues se parece bastante.

Y por si acaso alguien todavía quedare con alguna duda al respecto, también expresó Jinping: “la economía de mercado socialista necesita del mercado y del gobierno, pero en diferentes roles”. En pocas palabras, sin mercado no hay desarrollo económico y sin desarrollo económico no hay futuro promisorio para China. Así de sencillo.

Exactamente lo contrario de lo que predican y practican en Venezuela los chinófilos del Psuv. Porque éstos o son extremistas del socialismo salvaje que es enemigo del mercado, o son protagonistas del mercantilismo salvaje o la bolicorrupción, que también es enemiga de la economía de mercado. En otras palabras o son como el inspector Samán o son como tantos y tantos aprovechadores del cadivismo rojo.

Incluso el término “mercado” en su acepción de concurrencia libre de los agentes económicos –tal y como lo entiende y aplica el camarada Jinping–, está proscrito en el lenguaje oficialista venezolano. La mezcolanza de ñángaras y boliburgueses que desgobiernan al país le tiene ojeriza a todo lo que se asocie con libertades económicas, porque ellas amenazan el control hegemónico y depredador del poder establecido sobre el patrimonio nacional.

En este caso, los extremos no sólo se tocan o avienen, sino que en realidad son dos caras de la misma moneda. Por ello, es que carecen de proyecto nacional alguno que no sea el continuismo en el mando, y creen que para atornillarse en él necesitan enjaular a la economía y a toda la nación. Hasta ahora lo venían consiguiendo porque la bonanza petrolera se los permitía.

Pero incluso con el barril en el vecindario de los 100 dólares, se las han arreglado para producir una crisis económico-social de tal magnitud que ya se puede hablar de una crisis existencial, o una que arriesga seriamente la viabilidad de Venezuela como una nación capaz de proveer un futuro humano a su población.

Y mientras se dan golpes de pecho por la chinofilia de la multipolaridad y otras cosas por el estilo, el presidente Xi Jinping ratifica y profundiza la ruta de la economía de mercado. Tal y como viene ocurriendo desde finales de los años 70 del siglo anterior, cuando Deng Xiaoping salvó a la economía china del radicalismo ruinoso del maoísmo.

Por todas estas razones, los mandones de Venezuela en vez de jalarle a Jinping, deberían escucharle sus planteamientos económicos. Pero dudo que lo hagan…

flegana@gmail.com

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Santos va a Washington ¿Demasiado tarde? – Eduardo Mackenzie

   Eduardo Mackenzie

En su condición de presidente de la República de Colombia y de candidato a la reelección en 2014, Juan Manuel Santos prepara un nuevo viaje oficial a Washington. Según un vocero de la Casa Blanca, en el encuentro con Barack Obama, el 3 de diciembre próximo, Juan Manuel Santos pedirá, probablemente, apoyo para el proceso de paz con las Farc. Es curioso que sea la parte americana la que evoque este punto en particular. Bogotá había dado a entender de manera mucho más elíptica los temas que discutirán los dos mandatarios: “seguridad ciudadana, derechos humanos y expansión económica”.  En algún discurso en provincia, Santos aseguró alegremente que el tema de la entrevista con Obama sería cómo “atraer más inversión” a Colombia.

Es evidente que el presidente Santos siente una notable aversión por  los dos temas más cruciales de Colombia, en este momento, en materia de soberanía y seguridad nacional, ante los cuales él debería sentirse en la obligación de discutir con Obama. Es lo que todo mandatario responsable haría al reunirse con el líder de Estados Unidos, la única superpotencia mundial. Pues ese país es, precisamente, nuestro principal aliado diplomático, militar y comercial desde siempre.

Colombia está a punto de perder 75.000 km² de mar territorial en el Caribe, a causa de las intrigas y maniobras jurídicas y militares de Nicaragua y Cuba y de un bloque de regímenes dictatoriales antiamericanos.  Colombia está haciéndole frente, por otra parte, a un ascenso rápido de la violencia y de la subversión narco-terrorista, a causa de una alianza de las Farc con esos mismos regímenes dictatoriales antiamericanos. Esos dos puntos deberían ser priorizados en la reunión Obama-Santos. Pero no lo serán. Parece que para ellos eso no tiene importancia.

¿Cómo se llegó a ese estado de cosas?

Santos perdió la mano ante Nicaragua, pues descuidó la alianza de defensa que Colombia tenía con los Estados Unidos y relegó los lazos que Colombia comenzaba a hacer con la Otan.  El excelente trabajo de los presidentes Pastrana y Uribe para actualizar la alianza con Estados Unidos fue dejado en el limbo por Santos. Lo ocurrido con los aviones rusos Tupolev 160 que violaron el espacio aéreo colombiano el 28 de octubre y el 1 de noviembre de 2013, sin que Colombia pudiera hacer nada, no habría ocurrido si Colombia hubiera conservado su plan para dotar siete bases militares colombianas con ayuda de Estados Unidos. Tal negligencia es el resultado de otro hecho: desde la llegada de Santos al poder,  la diplomacia colombiana ha sido hecha en Caracas. Resultado: Colombia está más sola que nunca, y ni siquiera la chavista Unasur, tras los servicios prestados por Bogotá en la conformación de ese club sectario, que pretende sacar a Estados Unidos y Canadá de los asuntos del hemisferio, no apoya a Colombia  en su pleito contra Nicaragua y no la apoya tampoco ahora ante la agresión de la Rusia de Putin.

¿Tiene en esto responsabilidad también el gobierno de Barack Obama? Claro que sí. El desinterés de Obama por el continente latinoamericano, donde dejó que se instalaran cinco nuevos regímenes antiliberales y antiamericanos bajo la férula de la tiranía venezolana, es un fracaso mayor de esa administración.

Hay, por otra parte, un paralelo curioso entre Obama y Santos.

Después de impedir desde 2009, por puros caprichos ideológicos, la firma del TLC con Colombia, y de intentar cambiar el texto del mismo, Obama aceptó respetar ese tratado firmado en 2006. Y acogió en 2010 con beneplácito (¿e inspiró quizás?) las conversaciones de Santos con las Farc. Obama sueña con llegar a un acuerdo con el  régimen islamista de Irán, como Santos sueña con un acuerdo con las Farc. Obama está dispuesto a firmar un compromiso con Teherán que le permita levantar las sanciones a Irán, aunque no obtenga garantía reales para Israel. Santos está dispuesto a firmar cualquier papel con las Farc con tal de que éstas apoyen su reelección y contribuyan a dormir a los colombianos ante las perspectivas perversas que se preparan en La Habana.

Obama sabe que Irán está a punto de llegar al punto de no retorno en la obtención del arma nuclear. Santos le hace decir a sus amigos que se está llegando “al punto de no retorno” en los pactos secretos con las Farc. Obama sabe que Irán plantea abiertamente, como lo acaba de reiterar Ali Khamenei, la destrucción de Israel. Santos negocia con una organización terrorista que busca acabar con Colombia y reforzar las posiciones de los aliados de Cuba y Venezuela.

Tras los vuelos rusos sobre el espacio aéreo colombiano, Obama no dijo nada: ni una frase de apoyo, ni una frase de amistar por Colombia. Sin embargo, tal incursión ilegal de Rusia fue el acto de agresión más sombrío cometido por Rusia en el continente americano desde la crisis desatada por la URSS al instalar misiles nucleares en Cuba contra Estados Unidos.

El régimen de Assad se salvó del derrumbe gracias al apoyo militar y diplomático de Rusia. Al permitirle jugar ese papel a Moscú, Obama le propinó a Estados Unidos una derrota geopolítica fuerte en ese punto clave del globo.  Las alianzas construidas por Washington durante años de esfuerzos se ven debilitadas ahora.

Al permitirle a Putin pasear impunemente dos de sus bombarderos estratégicos, portadores eventuales de ojivas atómicas, en el espacio aéreo colombiano e internacional del Mar Caribe, a 60 millas de Barranquilla, Obama le ha asestado otro golpe formidable a la seguridad del continente americano.  De hecho, lo ocurrido en el espacio aéreo colombiano el 1 de noviembre pasado, no es un chiste ni un hecho aislado. Es una advertencia: las armas rusas pueden hacer lo que quieran en nuestro continente. Es, además, una continuación deliberada de la ofensiva audaz de Putin para arrebatarle a la alianza occidental, y sobre todo a Estados Unidos, puntos geoestratégicos. Es la continuidad de lo que ocurrió en Siria, donde Moscú apareció como el nuevo patrón de la diplomacia mundial.

Un patrón que le muestra los músculos a Colombia y que defiende los intereses de las dictaduras que conspiran contra Colombia.

Tal es el verdadero marco político-diplomático de la entrevista Santos-Obama de diciembre. Sin embargo, el presidente Santos no parece interesado en eso, como tampoco la canciller Holguín, quien acaba de declarar que  no ha encontrado “un hecho nuevo que permita la revisión de la decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya”.

¿Santos trata de enmendar sus errores en política exterior cambiando de embajador en Washington?  Nada lo indica. Empero, aunque Santos tratara de hacerlo, tal acción llegaría demasiado tarde. Obama está en su peor momento, tras el fracaso del Obamacare y los fiascos en seguridad global. Según el sondeo de CBS, el 57% de la población americana desaprueba lo que Obama está haciendo.

Colombia está sola y en conflicto larvado con una coalición internacional agresiva presidida por una Rusia más pérfida que nunca.

Santos también está en un mal momento. Un acuerdo secreto o semi secreto con las Farc le ayudará a hacerse reelegir, es cierto. Pero tal acuerdo es, al mismo tiempo, un peso muerto: los colombianos jamás aceptarán ser gobernados o cogobernados por las Farc. El repudio es inmenso en Colombia contra esa máquina de muerte. Ante la perspectiva de ver a los jefes de la sangrienta banda presidiendo los destinos del Congreso colombiano y organizando varios grupúsculos y partidos con prensa, radio y televisión propia, financiados con nuestros impuestos, y verlos ocupando millones de hectáreas, con población y todo, y dictándole la línea a la empresa privada y a los planes de desarrollo, y cambiando el sistema electoral e imponiendo la censura de prensa, como lo prevén los pactos de La Habana (ver el llamado “acuerdo” del 6 de noviembre de 2013), los colombianos no votarán por el padre de semejante suicidio.

Santos ha aislado a Colombia por su manejo izquierdista de las relaciones exteriores con sus aliados históricos y por el impulso cínico de las conversaciones de paz más anticolombianas de la historia.  Santos no puede escapar a la dinámica que el mismo ha creado y eso se verá más y más durante la contienda electoral. Y Barack Obama no podrá sacarlo del lio.

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La fórmula roja – Trino Márquez

Trino Márquez

La fórmula comunista para resolver los problemas económicos, y en general sociales, posee la simpleza del pensamiento rústico. Parte de suponer que si en una sociedad no se producen suficientes bienes y servicios, y estos no alcanzan para cubrir las necesidades de toda la población, es porque lo impide un grupo de hombres perversos, movidos por el afán de lucro desmedido y el egoísmo. El germen de la maldad lo alimenta la propiedad privada de los medios de producción. Los adversarios se reúnen en dos géneros: las personas de carne y hueso inspiradas por fines  perversos; y los valores derivados de la propiedad privada.

Identificados los enemigos hay que pasar a la etapa siguiente: su aniquilamiento. Frente a la guerra desatada por la burguesía parasitaria, cadivista, la contraofensiva debe basarse en aplicarle toda la fuerza del Estado. Antes de atacar hay que resolver algunas interrogantes: ¿se les destruye utilizando solo el Estado –el aparato judicial y los órganos represivos- o se apela al pueblo para que con sus propias manos cobre venganza por los maltratos recibidos?; ¿o, mejor aún, se combinan ambos factores para que armen una tenaza irresistible? ¿Cuál revolución no acude a las masas y se apoya en ellas?

El enfrentamiento al enemigo principal tiene que ser permanente para que surta los efectos esperados. Hay que definir estrategias de combate para que la lucha no esté dominada por el azar. Nadie mejor que los militares para trazar esas líneas generales, definir los grandes y pequeños objetivos, actuar en el largo plazo y en la coyuntura con la misma habilidad. Por eso conviene crear, por ejemplo, el Comando Estratégico Operativo de la Economía, presidido por un militar activo. La economía no es más que un cuartel central que se maneja dando órdenes, dictando decretos, alzando la voz. La actividad económica transcurre como la de todo laboratorio: sus variables pueden controlarse e intervenirse.

La fórmula roja es pedestre. Hayek la criticaría diciendo: el orden económico comunista está sometido a las normas rígidas de las organizaciones cerradas, taxis, en la que no existe la espontaneidad, ni la libre relación entre sus agentes.

Esta receta fue utilizada durante décadas, con algunas variaciones, en la antigua URSS, Europa del Este, China, Vietnam. Los resultados son ampliamente conocidos. Todos esos países abandonaron a distintos ritmos la economía militarista, el intervencionismo desmedido, la estatización y el colectivismo. Rusia, a pesar de que no ha logrado superar los problemas generados por las mafias enquistadas en la industria, crece a una velocidad contenida. China pasó a ser la segunda economía del planeta. Las naciones de Europa Oriental han ido saliendo de la miseria en  la que las dejó el comunismo. Vietnam adoptó el modelo chino -economía de mercado con una fuerte dosis de control político-, lo que le ha permitido convertirse en una pujante nación emergente.

En el otro lado  se encuentra la pobre Cuba, aferrada  aún a la tradición  militarista y estatista. En el territorio caribeño los particulares no pueden abrir ni siquiera salas de cine privadas porque el Estado omnipotente lo prohíbe. La sombra del viejo autócrata comunista Fidel Castro, sigue dominando. La dictadura optó por vivir del subsidio de Maduro y de las transferencias de los cubanos residentes en Florida.

En una etapa en la cual la manera comunista de conducir la economía ha sido abandonada en todo el mundo hasta por sus promotores, por inútil y dañina, la verdadera trilogía del mal -Maduro, Giordani y Ramírez- la retoma con furia, odio y populismo del más grotesco. Los recientes ataques a las tiendas de productos electrodomésticos y de línea blanca -que progresivamente se ha extendido a casi todas las ramas comerciales- muestran el lado más perverso del método rojo, asentado en la revancha y el desprecio al Estado de Derecho, al diálogo y a la convivencia pacífica. Estas embestidas, que se mueven por los terrenos de la delincuencia, complementan las medidas disparatas para combatir la inflación y establecer los “precios justos”, y los organismos demenciales creados para sofocar la indisciplina del dólar paralelo. El Centro Nacional de Comercio Exterior será otra entelequia centralizada, que solo fortalecerá el poder del Gobierno y debilitará aún más la ya frágil economía privada. Los particulares tendrán que someterse a nuevos y mayores tormentos para obtener la venia de unos burócratas arrogantes.

La fórmula roja nos aplasta. El 8-D será una oportunidad para rebelarnos.

@trinomarquezc