Una perpetua desfachatez

IMG_0806  Luis DE LION

Maduro no se siente, culpable, ni responsable, de nada. Actúa, sin medir la relación de fuerzas, con un aplomo ficticio. Desprecia la elemental realidad. Su gran misión, consiste en echarle la responsabilidad a los otros con una constancia que impresiona. Además considera que su accionar es legítimo, porque a pesar de haber formado parte del nefasto régimen de Chávez, él Maduro, está convencido que no tiene nada que ver con el origen de la actual crisis que atraviesa el país de un extremo al otro. Las astucias tienen una fecha de vencimiento.

De igual forma el chavismo, en su integralidad, sultanes incluidos, tampoco se siente responsable. Personajes como Diosdado Cabello y Pedro Carreño se sienten aún menos responsables de nada. Lo único que asumen es su miedo a la realidad, cuando acusan constantemente a una fantasmal derecha, de todos los males del país. De esa manera, le otorgan al desastre, un teatro, una escena, un espacio, sin límites y sin precaución alguna. Irresponsables y culpables. Una perpetua desfachatez.

Tratar a la actual administración de desastrosa, es un ejercicio de moderación de gran aliento. En particular, cuando recordamos la violencia verbal y física con que los mandarines del régimen castrochavista de Maduro acusan a los demócratas de todo lo malo que ocurre. Bajando en la jerarquía del castrochavismo, sin que por ello la irresponsabilidad sea menor, el ministro Villegas, ejerce la comunicación oficial, bajo un formato de capitalismo político salvaje, respecto a las víctimas de la violencia cotidiana. Sin rubor alguno, el Ministro, culpabiliza a periodistas opuestos al régimen. Mientras que, a nivel internacional el fraude de Maduro ha dejado de ser noticia. Ha sido desplazado por la reseña de la escasez de papel toilette. Sin duda, la prioridad de los comunicadores del régimen es perseguir a sus colegas.

Más grave aún, la lista luce interminable, lo constituye la insoportable crisis de la inseguridad ciudadana. Tarea ahora en manos de un esbirro del régimen, el Ministro de Interiores. A quién podía sorprender que el enésimo plan de seguridad del castrochavismo sería el más político de todos. La Guardia Nacional en la calle, para terminar de con las policías municipales. El régimen que se autoproclama socialista, estima que tiene más sentido intervenir y desmantelar cuerpos policiales, antes que perseguir, enjuiciar y apresar delincuentes y asesinos. Esta nueva falta política, va a terminar dilapidando el poco crédito de que gozaba la FAN en algunos sectores de la oposición democrática.

Mientras tanto. El propio Maduro se encarga de aportar ante la opinión pública, nuevas pruebas del fraude cometido el pasado 14 de abril. Al señalar en un acto público desde Barinas que tiene identificados “con cédulas y todo” a los 900 mil que no votaron por él. Unas declaraciones que denotan que Maduro vive en la total inconciencia de lo que es y de lo que hace. Ceguera mental que, lo lleva a creerse no solo infalible, sino capaz de dominar las situaciones que su propio régimen crea. Así se apresuró, en anunciar la reactivación del Sicad para la próxima semana.

Los responsables son los demás. Esta perpetua desfachatez terminará por costarle muy cara.

luisdelion@gmail.com

@LDeLion

Consulte el archivo de artículos del autor

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s