Pragmatismo sí, duelo no.

   Luis DE LION

 

De forma ingenua, muchos esperamos de Capriles, quien se autocataloga como la fuente de la nueva política, se dispondría, luego de la dura derrota sufrida en las presidenciales, a afrontar las normales divergencias que existen en el seno de la MUD, de manera que la artificial unidad no estalle en mil pedazos antes de enero 2013.

Pero luego de la pésima comparecencia de Capriles en el programa Aló Ciudadano la noche del pasado miércoles, se puede concluir, que el talón de Aquiles del ahora candidato a gobernador son los 6.5 millones de votos que obtuvo el pasado 7 de octubre.

Fenómeno que por cierto no es nuevo en la historia política venezolana, algo similar le ocurrió a, Claudio Fermín y a Rosales. Pero hoy, la diferencia radica en que dicha situación en lugar de ser capitalizada está envenenando al movimiento opositor, al tiempo que, atornilla al autócrata Chávez en el poder. Resulta políticamente incomprensible que, en apenas una semana, quién lo hubiera creído, el líder opositor entroniza al ministerio electoral del régimen y por esa vía, intentar persuadir a su electorado, ahora regional, a que voten por él, como candidato a su propia reelección como gobernador de Miranda. A éste desorden, en la administración de un multimillonario capital electoral, se agrega la frase políticamente infeliz de “perdimos un juego, tal y como ocurre en el béisbol”

¿Hasta dónde va a llegar ésta crisis de adolescencia política? Porque los demócratas venezolanos no han llegado al límite del martirio que el autócrata Chávez les tiene prometido. Al liderazgo opositor se le pueden criticar muchas cosas, pero nunca es bueno el momento para hacer gala de un espíritu suicida, peor aún, cuando en el pasado reciente demostraron tener una buena capacidad de síntesis y hasta lograron acuerdos indispensables para salvar las apariencias.

¿Hasta cuándo durará el silencio? Su continuación es directamente tributaria del avance de la aplanadora autocrática que el régimen ha puesto en marcha y que ya alcanza los intereses vitales del país y de sus ciudadanos, y no es éste el momento, para que la corriente política que guía y representa a los demócratas venezolanos, luzca insignificante y venial.

La recomposición de los activos políticos de los demócratas venezolanos, no se puede postergar, el mapa político opositor tiene imperativamente que elaborarse sobre una superficie realista, dejando de lado el onirismo ideológico y los bloqueos que desde hace rato paralizan a los políticos de oposición, cada vez que, sufren una nueva derrota electoral. La verdadera ruptura, radica allí, en la revisión, en la asimilación política de los hechos, por demás contundentes.

De momento, la MUD, se ha puesto del tamaño de sus propias ambigüedades. El compromiso con un candidato que tuvo un proyecto impreciso, de tonos petropopulistas, por razones eminentemente electorales, sirvió de barniz a una oposición política, nada radical, la cual lució políticamente sumisa.

Deben imponerse el pragmatismo y la razón, de manera que la acción política opositora recupere el rumbo perdido. El malestar de los demócratas así lo exige, y si se retrasa, se aumenta el riesgo de que el desorden se instale de manera tal que, se vuelva incontrolable, cualquier acción política en el país que no sea la del castrochavismo.

luisdelion@gmail.com

@LDeLion

Consulte el archivo de artículos del autor

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s